miércoles, 2 de septiembre de 2015

Un trágico aniversario. Katrina.

El 23 de agosto de 2005 el huracán Katrina se formó sobre las Bahamas y cruzó el sur de Florida como un huracán de categoría 1 moderado, causando algunas muertes e inundaciones antes de fortalecerse rápidamente en el golfo de México. Tras haber alcanzado la categoría 5, la tormenta se debilitó antes de tocar tierra por segunda vez como un huracán de categoría 3 el 29 de agosto en el sudeste de Luisiana. El Katrina devastó las costas del golfo desde Florida a Texas debido a su intensificación. El mayor número de muertes se registró en Nueva Orleans, que quedó inundada porque su sistema de diques falló, colapsándose muchos de ellos varias horas después de que el huracán hubiese continuado tierra adentro. El 80% de la ciudad así como grandes superficies de parroquias colindantes quedaron anegadas, manteniéndose así durante semanas. 

En medio de la inundación que siguió al huracán, un grupo de médicos y enfermeras del hospital más importante de Nueva Orleans se enfrentó a decisiones dramáticas: ¿qué hacer con los enfermos más críticos? Inyectarles sedantes para apresurar su muerte y concentrarse en salvar a los pacientes con más posibilidades de vivir fue la opción.  Los dilemas bioéticos que tuvieron que plantearse fueron impresionantes. Poco se ha hablado de las dramáticas situaciones vividas en unas circunstancias que llevaron al límite las conciencias, porque en definitiva, ¿usted que hubiera hecho? 

En recuerdo de aquéllos hechos se reproduce la  segunda parte y final del reportaje del “The New York Times Magazine”, que corrió a cargo de Sheri Fink  

“Karen Wynn, la enfermera de Cuidados Intensivos, dijo que no tenía miedo de permanecer en el hospital después del toque de queda de las 5 pm anunciado por la policía estatal. Ella ya había decidido ignorar el plazo de evacuación y quedarse en el hospital hasta que todos los sobrevivientes hubieran sido sacados de ahí. Estaba motivada por lo mal que se veían los pacientes, dijo.
Wynn contó que se acercó a una mujer anciana que estaba inconsciente y con una respiración trabajosa. Ella preparó una jeringa con morfina y midazolam, la inyectó lentamente en el suero de la mujer y observó su respiración disminuir. La mujer murió poco después, lo que no perturbó a Wynn porque ella ya se veía cercana a la muerte. Wynn me dijo que a esas alturas todo lo que el equipo podía ofrecer era "comodidad, paz y dignidad". "Hicimos lo mejor que pudimos. Era lo correcto bajo las circunstancias".
"Pero incluso si hubiera sido eutanasia, no es algo que no hagamos realmente cada día. Sólo ocurrió bajo un nombre diferente", añadió.
John Thiele, pulmonólogo, les dio a otros pacientes una inyección de morfina y midazolam en dosis que él dijo eran mayores de lo que normalmente usaban en la Unidad de Cuidados Intensivos. Él tomaba sus manos y los tranquilizaba: "Todo está bien". La mayoría de los pacientes, me dijo Thiele, murieron a los minutos de ser medicados. Pero Emmet Everett, un robusto hombre afroamericano, no.
Su boca estaba abierta, su respiración era difícil y todos podían escuchar su horroroso ruido de muerte. Thiele intentó con más morfina. Intentó rezar. Puso su mano en la frente del hombre. Juntos cantaron: "Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo". Recitaron el Padrenuestro. Rezaron para que el hombre muriera.
El hombre siguió respirando, y Wynn dijo que ella y sus colegas tomaron eso como un signo, "Dios dijo Ok, pero no estoy listo para él. O él no estaba listo". 
Ella recuerda cuando lo pasaron a través del agujero en la pared en su camino a los helicópteros de evacuación. Thiele tiene un recuerdo diferente de lo que pasó. "Cubrimos su cara con una toalla", hasta que dejó de respirar", me dijo.
Afirmó que tomó menos de un minuto que el hombre muriera y que no sufrió. "Esto era totalmente contra cada fibra en mi cuerpo", me dijo Thiele, pero también agregó que sabía que era lo correcto. "Estabamos abandonados por el gobierno, estabamos abandonados por Tenet (Healthcare, dueño corporativo del Memorial), y claramente nadie iba a cuidar a esta gente en sus momentos de muerte". Añadió: "Hice lo que habría querido que hicieran por mí si los roles fueran dados vuelta".
Tanto Thiele como Wynn recuerdan que ellos, Pou y los otros enfermeros, cubrieron los cuerpos de los muertos y los llevaron a la capilla. "Fue muy respetuoso", me dijo Thiele. "No es como pensarías".
ESA TARDE, el patólogo del Memorial y el director del laboratorio recorrieron el hospital, piso por piso, para hacer registros de los muertos y asegurarse de que nadie vivo fuera dejado atrás. Encontraron a Pou en el séptimo piso con una enfermera. Pou estaba trabajando con el suero de un paciente que parecía apenas vivo.
El doctor John Walsh, un cirujano, me dijo que estaba sentado en un banco, demasiado cansado para moverse, cuando Pou y el patólogo bajaron por las escaleras. Pou parecía alterada. Se sentó a su lado. "¿Qué pasa?", le preguntó. Ella mencionó algo sobre un paciente, o pacientes, muriendo y sobre alguna gente, cuestionándola. 
Walsh había conocido a Pou hace sólo un año, pero él sabía, me dijo, que ella era compasiva y dedicada a sus pacientes. "Estoy seguro de que hiciste lo correcto", recuerda que le dijo. "Va a salir todo bien".
Durante el día, botes y helicópteros vaciaron el hospital de casi todos sus pacientes y visitantes. Alrededor de las 9 pm, Rodney Scott, el paciente obeso en Cuidados Intensivos, por fin fue cargado hasta el helipuerto. Pesando más de 300 libras e incapaz de caminar, Scott era el último paciente vivo que dejó el hospital. Se sintió aliviado. Los cuatro hombres que lo llevaban, gritaban: "¡Empujen, empujen!" y llevaban su pesada silla de ruedas al helicóptero de la Guardia Costera.
Scott, Thiele y Wynn fueron llevados por separado al Aeropuerto Internacional de Nueva Orleans, donde el calvario continuó. Cientos de pacientes de hospitales y en cuidado domiciliario habían sido dejados ahí desde las zonas inundadas; eran recibidos por equipos de manejo de desastres que estaban tan escasos de personal y de materiales, que no podían proveer ni siquiera cuidados de enfermería básicos a muchos pacientes. Reflexionando en la escena del aeropuerto, Thiele me dijo que si los pacientes inyectados con drogas hubieran logrado llegar hasta ahí, "no habrían sobrevivido".

EL DILEMA DEL JUEZ DE INSTRUCCIÓN

El domingo 11 de septiembre de 2005, 13 días después del huracán, los trabajadores de los servicios mortuorios recuperaron 45 cuerpos descompuestos del Hospital Memorial. Al día siguiente, el fiscal general de Louisiana, Charles Foti Jr., abrió investigaciones sobre las muertes en hospitales durante el huracán Katrina. El Departamento de Justicia pronto recibió llamados con denuncias de pacientes abandonados y de eutanasias.
Después de las autopsias, los trabajadores del laboratorio de Pennsylvania detectaron morfina en nueve cuerpos -los mismos nueve pacientes que el staff de Life Care identificó como víctimas potenciales.
La oficina del fiscal general contrató a Cyril Wecht, un patólogo forense, para revisar evidencias en las muertes de cuatro pacientes cuyos informes toxicológicos completos y antecedentes médicos fueron obtenidos primero: Emmett Everett, Rose Savoie y otros dos pacientes de LifeCare. Wecht concluyó que las cuatro muertes fueron homicidios, causadas por intervención humana.
Después de meses de entrevistas y de recolección de documentos, los investigadores llegaron a creer, dicen, que los doctores y enfermeras aplicaron la eutanasia a dos docenas de pacientes en el Memorial. Pero los antecedentes médicos eran necesarios para respaldar las evidencias y de acuerdo a los investigadores, los abogados de Tenet dijeron que muchos de los que pertenecían a los pacientes del Memorial no estaban disponibles. Armados con los testimonios de trabajadores de LifeCare y los antecedentes médicos de cuatro pacientes del séptimo piso, los fiscales del estado decidieron que su caso más potente era contra Anna Pou  y las enfermeras Cheri Landry y Lori Budo por esas muertes.
ALREDEDOR DE LAS 9 pm, el 17 de julio de 2006 -casi un año después de las inundaciones de Katrina-, Pou abrió la puerta de su casa y se encontró con agentes federales y estatales con armas, diciéndole que tenían una orden para arrestarla por cuatro asesinatos en segundo grado (Landry y Budo fueron arrestadas esa misma noche).
Mientras la investigación del gobierno progresaba, Carrie Everett, la viuda de Emmet Everett, habló en CNN. Después del huracán Katrina ella buscó durante dos semanas a su esposo antes de enterarse de que estaba muerto. Demandó por homicidio culposo a Tenet, LifeCare, Pou, Landry y Budo.
"¿Quién les dio el derecho de jugar a ser Dios?", demandó la señora Everett. "¿Quién les dio ese derecho?".
MINYARD, EL JUEZ de instrucción, trajo a Cyril Wecht, Michael Baden -dos conocidos patólogos forenses- y Robert Middleberg, el director del laboratorio de toxicología donde las muestras de autopsias fueron testeadas, para discutir los descubrimientos toxicológicos.
Los archivos mostraban que más de la mitad de los 41 cuerpos del Memorial que fueron analizados por Middleberg tenían morfina o midazolam, o ambos. Midddleberg había manejado miles de casos en su carrera, y la alta concentración de drogas encontrada en varios de los pacientes se destacaba como totalmente fuera de lugar", me dijo.
El grupo consideraba a la paciente de 90 años Alice Hutzler, cuya enfermera de LifeCAre, Gina Isbell, había prometido cuidarla durante el huracán. La morfina y midazolam fueron encontrados en su hígado, cerebro y tejido muscular, pero ninguna de las drogas había sido recetada, según su registro médico, el que contenía notas hasta la noche anterior de su muerte el 1 de septiembre. El registro mostraba que ella estaba "descansando tranquilamente" la tarde anterior, y durante las noches sus enfermeras no documentaron ninguna queja de dolor o sufrimiento que indicara que necesitaba las drogas.
Hutzler fue una de las nueve pacientes de LifeCare encontradas en el séptimo piso con una de ambas drogas en su sistema. Todas fueron vistas vivas la mañana del 1 de septiembre, y todas fueron registradas como muertas por el patólogo del Memorial esa tarde.
"Homicidio", escribió Wecht en una hoja de papel con el nombre de Hutzler arriba, subrayada dos veces. "Homicidio", escribió en siete de los otros ocho pacientes del piso siete, incluyendo a Emmett Everett, Wilda McManus y Rose Savoie. La última paciente, cuyos archivos indican que estaba cercana a la muerte, la marcó como indeterminada. Baden dijo que pensaba que los nueve eran homicidios.
El grupo consideró una muerte en el octavo piso en Cuidados Intensivos: Jannie Burgess era la paciente en coma que fue encontrada por Ewing Cook cuando subió las escaleras en el calor del miércoles 31 de agosto. La ficha médica de Burgess mostraba que le dieron 15 miligramos de morfina siete veces el miércoles entre las 2:10 pm y las 3:35 pm bajo órdenes de Cook. Más de sietes veces la dosis máxima que ella estaba recibiendo en Cuidados Intensivos. Pero como ya se le administraba desde antes morfina por su cáncer avanzado, ella no era "un caso claro y sólido", escribió Wecht en sus notas. Marcó su muerte como indeterminada.
Además de los nueve casos que permanecieron en el piso de LifeCare y Burgess, el grupo también revisó 13 pacientes del Memorial y de LifeCare cuyas muertes fueron registradas en el segundo piso. (Otras muertes también parecieron sospechosas para los investigadores, pero como no todos los cuerpos fueron testeados por drogas después de la autopsia, no fueron considerados). De esos 13, nueve tuvieron positivo el midazolam y cuatro la morfina, también. Los investigadores en el hospital encontraron recetas por grandes cantidades de morfina para tres de ellos, incluyendo a Carrie Hall, la mujer que peleó con fuerza por sobrevivir en la noche del miércoles. Las recetas tenían fecha jueves 1 de septiembre, y fueron firmadas por la doctora Anna Pou.
A pesar de las enfáticas opiniones de Wecht y Baden acerca de que las muertes de LifeCare fueron resultado de inyecciones de drogas, Minyard quería información adicional para tomar la decisión. Envió los antecedentes de los pacientes a otros tres expertos para una revisión independiente.
"Homicidio", concluyó el doctor Frank Brescia, un especialista en cuidados paliativos, de cada uno de los nueve casos. "Homicidio", escribió el doctor James Young, el ex juez de instrucción en jefe de Ontario, Canadá, quien era entonces presidente de la Academia Americana de Ciencias Forenses. "Todos estos pacientes sobrevivieron los eventos adversos de los días anteriores, y que cada paciente de un solo piso haya muerto en un período de tres horas y media intoxicado con drogas está más allá de las coincidencias".
Un especialista en medicina interna concluyó que mientras los antecedentes médicos y autopsias de varios pacientes revelaban problemas que razonablemente podrían haber llevado a sus muertes, la mayoría de los archivos de los pacientes, no. En su informe a Minyard, escribió que era "evidente" que Emmett Everett estaba "en condición médica estable sin evidencias claras de que la muerte era inminente". (El abogado de Pou dice que Everett es casi seguro que murió de un paro al corazón y no de una sobredosis de medicación).
Mientras Minyard deliberaba, continuó sus propias investigaciones, invitando a administradores de LifeCare a su oficina. Sus historias se enfocaban en Anna Pou. Minyard nunca había conocido a Pou, pero dos meses después de su arresto él la observó defenderse a sí misma y a sus colegas enfermeros con pasión en 60 Minutos. "Quiero que todos sepan que no soy una asesina", dijo ella en televisión. "No creo en la eutanasia".
Después del reportaje, algunos de los colegas de Minyard cuestionaron que siguiera investigando el caso. El día después del programa, la Asociación Médica Estadounidense publicó una declaración: "La A.M.A. está orgullosa de los numerosos médicos heroicos y otros profesionales de salud que se sacrificaron y se distinguieron tras las desgracias del Huracán Katrina".
Minyard me dijo que después de que Pou apareciera en televisión, él tuvo urgencia de conocerla y tratar de "tener una impresión de ella". E invitó al abogado de Pou a traerla a su oficina para una visita.
Pou se sentó frente a Minyard, "una dama muy amable, una verdadera y encantadora dama sureña". Pronto se encontraron descubriendo amigos mutuos y hablando sobre sus familias alrededor de una hora. Ella le dijo que había estado tratando de aliviar el dolor y el sufrimiento. Dado que el abogado de Pou estaba ahí, Minyard fue cuidadoso de no hacerle preguntas directas sobre lo que había hecho. Las condiciones que ella describió en el Memorial lo llevaron de vuelta a los días que él pasó atrapado en la corte después del Katrina. Lo preciosas que el agua y la comida se volvieron. Cuán imposible era dormir en la noche con disparos de armas sonando alrededor.
Pero Minyard me dijo que creía que él habría tratado de salvar al menos a Emmett Everett. Que debería haber existido un modo de llevar a un hombre de 380 libras por las escaleras. También molestó a Minyard que la documentación sugería que pocos de los pacientes ancianos que murieron estaban siendo tratados contra el dolor.
Minyard buscó consejo del bioeticista Arthur Caplan. Caplan revisó los archivos y concluyó que a los nueve pacientes del séptimo piso les fue aplicada la  eutanasia, y que la forma en que se les dieron las drogas fue "no consistente con los estándares éticos de los cuidados paliativos en Estados Unidos". Esos estándares son claros, escribió Caplan, en que la muerte del paciente no puede ser la meta de un tratamiento de un doctor.
A pesar de todas las determinaciones de expertos de que se trataba de homicidios, Minyard consultó otro patologo, el doctor Steven Karch. Karch voló a Nueva Orleans, examinó la evidencia y concluyó que era absurdo tratar de determinar las causas de muerte en cuerpos que habían estado a 35 grados durante 10 días. En todos esos casos, él aconseja, la causa médica de muerte debe permanecer indeterminada.
El juez de instrucción creía que si el caso iba a juicio, la defensa traería a alguien como Karch para proveer de duda razonable. "Perderíamos el caso", me dijo Minyard. "No sería bueno para la ciudad, para la recuperación. Había un contexto más grande que yo tenía que considerar más allá de la pura base científica". Tomar una vida voluntariamente era "una cosa muy mala", pensaba. "Sólo Dios sabe cuándo vas a morir". El caso le quitaba el sueño de noche. Llamó a expertos una y otra vez en busca de apoyo y consejo.

LA DECISIÓN DEL JURADO

En marzo de 2007, los jurados que considerarían el destino de Anna Pou fueron llamados y comenzaron a reunirse una vez a la semana en secreto. Minyard me dijo que al final decidió que cuatro de las nueve muertes en el séptimo piso fueron homicidios, incluyendo a Emmett Everett y Rose Savoie. También dijo de Pou que ella no planeaba matar a nadie, "pero se ve como si lo hubiera hecho".
El jurado escuchó a Minyard, pero no a los expertos forenses; ni tampoco a dos miembros de la familia que estuvieron presentes en el piso de LifeCare durante la mayor parte de la terrible experiencia; tampoco escucharon al investigador del Departamento de Justicia, que trabajó en el caso un año y recolectó 50 mil páginas de evidencia. Sólo dos de los principales testigos de LifeCare fueron traídos frente al jurado al final del proceso. Budo y Landry, que habían expresado públicamente su apoyo a Pou.
Los jurados vivían entre el público general, el que estaba firmemente de lado de Pou. Pou tuvo a una de las principales agencias de relaciones públicas de Nueva Orleans representándola. Una encuesta arrojó que pocos habitantes de New Orleans aprobaban el proceso contra Pou. El 17 de julio de 2007 se reunió una multitud para conmemorar el primer aniversario del arresto de Pou en City Park. Portavoces hablaban directamente al gran jurado por televisión, advirtiendo que los profesionales médicos dejarían Luisiana si un doctor era procesado después de servir en un desastre.
La semana del mitin los jurados dejaron de escuchar evidencias. El fiscal del distrito presentó un cargo de asesinato en segundo grado en el caso de Emmett Everett y nueve cargos por complicidad para cometer asesinato en segundo grado, uno por cada uno de los pacientes de LifeCare. Esto significaba que a los jurados se les pidió decidir si la evidencia que escucharon los persuadía de que Pou había tenido una "intención específica de matar".

El 24 de julio de 2007, los jurados llenaron la Sección E de la corte del distrito de Orleans. El juez Calvin Johnson leyó en voz alta los 10 cargos de la acusación. El gran jurado no acusó a Pou de ninguno de ellos.
CUATRO AÑOS DESPUÉS del Katrina, Rodney Scott, el paciente a quien Ewing Cook tomó por muerto, todavía estaba vivo. Scott está agradecido de estar con su familia. Dice que no sabe si ocurrieron eutanasias en el hospital, pero si fue así, se pregunta qué habrían estado pensando los doctores y enfermeras. "¿Cómo puedes decir que la eutanasia es mejor que la evacuación?", me preguntó. "Si tienen signos vitales -dijo-, sácalos de ahí. Deja que Dios tome esa decisión".
El debate entre profesionales médicos sobre cómo manejar desastres se está intensificando con Pou y su versión de lo que pasó en el Memorial. En una conferencia para ejecutivos de  hospitales hace unos meses en Chicago, ella no mencionó que inyectó a pacientes, diciendo que los helicópteros llegaron en la tarde del jueves 1 de septiembre, y "fuimos capaces de evacuar al resto". Pou proyectó la foto de su arresto en la pantalla mientras argumentaba a favor de leyes que protegieran a trabajadores de salud de responsabilidades civiles y criminales en desastres.  
Sheri Fink.”

viernes, 22 de agosto de 2014

"Lo que diferencia a un médico de otro es el ser buena persona" (C. Murias, oncóloga)

Reproducimos, por su interés, una entrada del Blog "Bioética, Sociedad y Cultura"
 
Tenemos que destacar, inevitablemente, las palabras de la oncóloga Carmen MURIAS, en una entrevista realizada por la periodista Amparo Montero en el periódico "La Provincia", de Las Palmas de Gran Canaria, en su edición del martes, 19 de agosto pasado, sobre el siempre latente tema de la relación médico-paciente: "Creo que hay que ser buena científica, buena médico, pero sobre todo, hay que ser buena persona. Ser buena científica y médico es relativamente fácil, porque te pones a estudiar un poco más, vas a congresos, reuniones y lo encuentras en los libros, pero lo que creo que diferencia a un médico de otro es el ser buena persona y saber llevar a los pacientes y a veces es eso fallamos un poquito y bueno, es lo que yo intento ser".

En dicha entrevista, la especialista se muestra claramente partidaria de la medicina integrativa - que merece un comentario aparte - "porque el paciente no tiene que verse solo como un cuerpo y una enfermedad, sino como un conjunto entre cuerpo y mente".

Dicha reflexión nos hace recordar las palabras - que resaltabamos en nuestra trabajo "El Nuevo Paternalismo en la Relación Médico-Paciente" - del conocido líder espiritual y escritor, amén de afamado médico endocrinólogo, DEEPAK CHOPRA, que comentaba que

“los médicos occidentales son grandes técnicos que lo saben casi todo sobre el cuerpo humano, pero para ayudar a sanar hace falta algo más que ser un técnico. El cuerpo humano es mucho más que la suma de sus partes, pues interacciona con la mente, con el alma, con la conciencia y con la energía. La dimensión espiritual entra también en ese terreno. Si quieres ser un buen médico no puedes descartar lo que no ves: tienes que intentar entender lo que no es palpable".

En definitiva, una nueva manera de entender la medicina, y tal como decíamos en "La aparición de un nuevo tipo de paciente en la relación terapéutica y el neopaternalismo médico"   (Bioética-Debat, Instituto Borja de Bioética):

"Es común entre los pacientes el comentario de que le ayuda más un médico que sabe atenderle, que no un técnico maravilloso subido a un pedestal. La verdadera supremacía del médico sobre el paciente no la da solamente el hecho de que el médico “sabe más”, - y esto será siempre así -, sino que es consciente de que el paciente pone su salud, si no es su vida, en sus manos. Por ello el paciente necesita no tanto un avanzado técnico - realmente hoy en día se han igualado bastante los diagnósticos y tratamientos médicos en una sociedad avanzada y moderna - sino alguien que lidere su esfuerzo, y que con su colaboración absoluta le dirija y conduzca de la mano por el bosque de la enfermedad hasta llegar a su curación.

La RMP sugerida y basada en este nuevo paternalismo parte de esta premisa, rehabilitar la confianza en el seno de la relación médico-paciente como única vía de volver a estimar al médico como autoridad moral frente al paciente, en orden a superar la dicotomía que atrofia la RMP en la actualidad y que se origina en la absoluta separación de los elementos que la componen, médico y paciente, cuyo único nexo de unión se basa en una igualdad jurídicamente impuesta pero no aceptada. En consecuencia se trata de reconocer no sólo la distancia científica que separa a ambas partes, sino las distintas funciones que en ese microcosmos de sistema social que es la RMP asume cada una de ellas. Es un paternalismo benefactor, integrador, respetuoso por el mutuo reconocimiento de la necesidad que se tiene del “otro”, en una relación sinérgica, “naturalmente asimétrica”.

Porque compartir decisiones con el paciente no significa delegar la responsabilidad como sanitarios sino dar al paciente el papel que tiene y garantizar un mayor cumplimiento terapéutico. Quizá lo que sea necesario en estos momentos además de un “paciente inteligente” sea también un “médico inteligente”.

En definitiva, bajo esta nueva óptica del Nuevo Paternalismo Médico, ambos protagonistas médico y paciente, deben permanecer en el mismo plano horizontal, pero no a cada uno de los extremos de la línea que les une, mirándose enfrentados, sino juntos, uno al lado del otro, y mirando en la misma dirección, pues su objetivo es el mismo".

jueves, 21 de agosto de 2014

El ‘turismo del suicidio’ se duplica en cuatro años en Suiza

Entre 2008 y 2012 cerca de 600 personas con enfermedades neurológicas, reumáticas, cáncer y otras patologías viajaron a Suiza para que las ayudaran a morir, pasando de 86 en 2009 a 172 en 2012. La mayoría fueron ciudadanos alemanes y británicos, pero también hubo ocho españoles. Así lo recoge un estudio de investigadores de la Universidad de Zúrich, la región a la que acudieron para practicar la eutanasia, según señala un reportaje de la agencia SINC.

martes, 12 de agosto de 2014

ÉBOLA: BIOÉTICA URGENTE

¿Se puede correr el riesgo de administrar un medicamento contra el ébola en fase preclínica del que se desconocen los potenciales efectos secundarios? ¿Es el mal menor darlo de forma limitada y excepcional?

La OMS pregunta a expertos tanto si se debe usar fármacos experimentales como a quién ofrecerlos.

La organización internacional responderá a dos cuestiones. La primera plantea si se puede dar a los pacientes fármacos que no han pasado por las estrictas fases del desarrollo y autorización de los medicamentos. La segunda tiene que ver con el acceso a este producto cuando las dosis disponibles son escasas. ¿Quién debería recibirlas?

Artículo publicado en EL PAÍS

martes, 17 de junio de 2014

Gestión privada de los servicios públicos de salud



Un muy interesante artículo sobre la polémica gestión privada de la sanidad pública en Economía y Salud (AES): "A vueltas con la privatización en la gestión pública. Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible"


"Economistas y gestores sanitarios seguimos perdiendo nuestro tiempo y energías en tratar de hallar la contestación a una pregunta de imposible respuesta: si la gestión privada de los servicios públicos de salud es más o menos eficiente que la gestión pública de esos mismos servicios".

jueves, 12 de junio de 2014

La incoherencia del dopaje, según Savulescu

"The rules on doping in sport are incoherent – should we change them to allow the right kind of performance enhancement?"

No es la primera vez que el conocido bioeticista Julian Savulesco crea polémica - también - sobre el dopaje. Como habíamos ya comentado en un entrada de agosto de 2012, con ocasión de los Juegos Olímpicos de Londres, el periódico estadounidense “New York Times” promovió un debate sobre tal tema, en el que Savulescu indicaba que "the war on drugs in sports is failing and must inevitably fail. Paradoxically, the zero-tolerance approach to doping is ruining sports". Como corolario de dicho artículo nos decía "tenemos la ciencia para mejorar el rendimiento deportivo de forma segura. Debemos utilizarlo".

Nuevamente expone su tesis en un artículo"A doping manifesto" que ya empieza a crear polémica. En definitiva, y como nos dice, reiterando su ya conocida postura "as science affords us ever more possibilities for human enhancement, we need to evolve our ethical frameworks rationally". La ética debe evolucionar y admitir, en consonancia con las posibilidades que la ciencia nos ofrece en beneficio de la humanidad, la posibilidad de mejorar.

miércoles, 28 de mayo de 2014

LA BIOTECNOLOGÍA: LA TRANSFORMACIÓN DE LA NATURALEZA

"Quien no haya experimentado la seducción que la ciencia ejerce sobre una persona, jamás comprenderá su tiranía"

Un nuevo y revolucionario avance biotecnológico nos vuelve a rememorar los mismos miedos e incertidumbres que ocasionó el descubrimiento en 2010 de la llamada “célula artificial”. Regular jurídicamente estas nuevas situaciones supone un reto inabarcable dada las potencialidades surgidas. Ello implica que el Derecho vaya por detrás de la Ciencia, puesto que no se puede regular lo que no se conoce. Es aquí donde tiene que aparecer la ética, la bioética, estableciendo las pautas y el cauce en el que deba moverse el desarrollo científico en beneficio de la humanidad, lo que implica necesariamente un conocimiento íntimo de los avances biotecnológicos.

Nuevo artículo en la Revista Bioética&Debat del Institut Borja de Bioética de la Universidad Ramón Llull titulado "LA BIOTECNOLOGÍA: LA TRANSFORMACIÓN DE LA NATURALEZA"

Regular jurídicamente la biotecnología, o sus aplicaciones prácticas e inmediatas se ha convertido en un reto. Regular lo que se desconoce hace evidente la necesidad del conocimiento inmediato de aquellos avances que puedan incidir en el desarrollo humano, y en sus implicaciones éticas y morales.

Como dijo Boeker, “hace quince años en una cafetería de la Universidad de Stanford discutía con una colega si algún día sería posible sintetizar el genoma. Nos parecía una locura, algo imposible. La ciencia cada vez nos sorprende más, es imposible saber qué será lo próximo”.

martes, 4 de marzo de 2014

MATERNIDAD SUBROGADA. SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO.

Como ya habíamos señalado en nuestra página de Facebook y en nuestra cuenta de Twiter, el Tribunal Supremo ha hecho pública la sentencia que rechaza el acceso al Registro Civil de unos niños nacidos en California de un vientre de alquiler y a los cuales un matrimonio de varones homosexuales pretendía inscribir como hijos suyos. Hay que precisar que dicha Sentencia del Pleno de la Sala Primera, de fecha 6 de febrero de 2014, no deniega la inscripción de los niños en el Registro Civil español, pero sí la constancia de su filiación por no ser procedente en el sentido que habían interesado los recurrentes.La sentencia centra la cuestión en si es posible el reconocimiento por el Registro Civil español de inscripciones de nacimiento extranjeras realizadas por organismos equivalentes al Registro Civil español.

Una cuestión muy interesante es el recurso referido al "interés del menor" como fórmula para salvar cualquier obstáculo legal. Pues bien a tal respecto la sentencia no admite el argumento del «interés superior del menor» como medio para conseguir resultados contrarios a la ley, a la que el juez está sometido. Tal concepto ha de ser interpretado conforme a los valores de la sociedad, no correspondiendo a los tribunales ejercer funciones que corresponden al legislador. Deben ponderarse todos los bienes jurídicos en juego, así como los principios de respeto a la dignidad de la gestante, y también el interés del menor en no ser objeto de tráfico mercantil. El interés del menor debe servir para colmar la ley y no para contravenirla.

Sin embargo esta conclusión no debe servir para - en definitiva - desproteger al menor. La sentencia, con base en la obligación de los poderes públicos de atender al interés del menor, declara que debe permitirse la integración del niño en su familia, y ante la falta de datos en el procedimiento sobre la situación familiar de estos menores, insta al Ministerio Fiscal, al que corresponde velar por la protección del menor, que inicie las acciones pertinentes para determinar la correcta filiación de los menores y su protección dentro de su propio núcleo familiar a través de figuras como el acogimiento familiar o la adopción.

sábado, 22 de febrero de 2014

Artículo de Salvador Macip

El reto de la manipulación genética

Los humanos hemos modificado genéticamente seres vivos incluso milenios antes de saber qué era un gen. Por ejemplo, desde que apareció la agricultura hemos estado seleccionando de una manera muy rudimentaria las características que más nos interesaban de las plantas. Pasa lo mismo con los animales domésticos: han sufrido siglos de cruces planificados para potenciar los rasgos que más se avienen a nuestras necesidades. A partir de la segunda mitad del siglo XX, la ciencia permitió acelerar este proceso. Entender que los organismos están definidos por su ADN fue el primer paso para manipular en el laboratorio. Esto nos ha permitido añadir (y quitar) genes específicos de vegetales o animales, lo que globalmente llamamos transgénicos.
Dejando de lado el impacto que puedan tener en la cadena alimentaria, estas alteraciones genéticas son una herramienta imprescindible en los laboratorios de todo el mundo. Gracias a ellas descubrimos cómo funcionan los genes y encontramos tratamientos para enfermedades. Los científicos trabajamos habitualmente con estos transgénicos, desde moscas a gusanos pasando por peces y, quizá lo más habitual, ratones. Actualmente podemos jugar con el ADN de una manera muy precisa, hasta el punto de que sabemos apagar oencender genes en momentos concretos y así conseguir animales inmunes al cáncer o con una esperanza de vida mucho más elevada de lo normal, por citar dos ejemplos.
Viendo estos resultados prometedores, podríamos preguntar por qué no lo aplicamos directamente a los humanos: en principio, modificando nuestros genes podríamos hacernos resistentes a enfermar, mejorarnos en general y quizá avanzar un poco hacia la inmortalidad. Hay dos razones que nos lo impiden. La primera es que es ilegal. Todos los países tienen leyes que condenan la manipulación de embriones porque, con los conocimientos que tenemos, las consecuencias serían imprevisibles y los resultados podrían vulnerar los derechos humanos más básicos. Pero este es un motivo formal: que esté prohibido no significa que en un momento dado alguien no decida saltarse las normas y probarlo. La segunda razón es que es imposible: por motivos que no están del todo claros, no se ha logrado utilizar con éxito estos procedimientos en ningún tipo de primate, lo que descarta también los humanos.
Una de las noticias científicas del año pasado fue el descubrimiento de un nuevo sistema para editar genomas llamado CRISPR-Cas, que permite cortar y pegar secuencias de una manera más rápida y efectiva. Es un hallazgo extremadamente útil para quienes preparan transgénicos para la investigación. Un artículo publicado en la revista Cell a principios de febrero sugiere, además, otra posibilidad. Usando el CRISPR-Cas, unos investigadores de la Universidad de Nankín, en China, han conseguido crear los primeros macacos manipulados genéticamente. Esto podría servir para estudiar fenómenos biológicos en un modelo evolutivamente más cercano, aunque ya hace tiempo que los experimentos en monos se han reducido mucho. Ahora ya solo se hacen en casos excepcionales y cuando no hay otra alternativa válida. Por tanto, las aplicaciones reales del descubrimiento seguramente serán pocas.
Pero si miramos un poco más allá entenderemos que esta noticia significa que hemos superado la última barrera técnica de la manipulación genética: ya funciona en primates. ¿Llegará el momento en que pensemos en intentarlo también en humanos? Por ahora no hay que preocuparse, porque el sistema no es muy efectivo: se necesitaron 180 embriones para conseguir 83 que pudieran ser implantados en úteros, de los que solo 10 embarazos progresaron y, al final, nació un solo mono transgénico. Unos números así hacen que no sea éticamente factible trasladarlo a nuestra especie. De momento.
Los protocolos sin duda mejorarán y, a lo largo de las próximas décadas, probablemente nos encontraremos en un punto en el que lo único que nos impedirá modificarnos será la voluntad de hacerlo. ¿Qué pasará entonces? ¿Seguiremos defendiendo una prohibición universal por los posibles malos usos, a pesar de los beneficios que se podrían derivar? Quizá nosotros no, pero nuestros hijos, o como mucho nuestros nietos, deberán implicarse en el debate, porque este puede ser el cambio más importante de la humanidad en todos sus milenios de historia. ¿Estaremos alguna vez a la altura para poder usar este regalo de la forma adecuada? ¿Qué futuro espera a la humanidad una vez hayamos aprendido todos los secretos de la genética? ¿Nuestra destrucción o el paso a un nuevo estado evolutivo? Confieamos en que, de la misma manera que hemos evitado que el descubrimiento de la energía nuclear nos borre del planeta, seremos lo suficientemente inteligentes para superar también este reto.
Elperiódico

lunes, 17 de febrero de 2014

Declaración de la OMC sobre el anteproyecto de la Ley de IVE

Dado su evidente interés reproducimos el texto integro de declaración que la Asamblea General de la Organización Médica Colegial (OMC) aprobó el pasado sábado 15 de febrero, sobre el Anteproyecto de ley orgánica para la protección de la vida del concebido.

Declaración Institucional al Anteproyecto de Ley de interrupción voluntaria del embarazo.

La Asamblea General de la Organización Médica Colegial (OMC) ha aprobado hoy, sábado 15 de febrero 2014, una declaración institucional sobre el Anteproyecto de ley orgánica para la protección de la vida del concebido y de los derechos de la mujer embarazada en la que expresa una serie de propuestas al texto aprobado por el Gobierno. La Asamblea General de la OMC, en la que participan la Comisión Permanente de la OMC, los 52 presidentes de colegios de médicos de España y los 9 representantes de las vocalías nacionales, ha aprobado esta declaración tras el análisis del informe de la Comisión Central de Deontología y del Servicio Jurídico de la corporación.

Texto de la Declaración:

INTRODUCCION 1.El Código de Deontología Médica en su art 51.1 expresa que: “El ser humano es un fin en sí mismo en todas las fases del ciclo biológico, desde la concepción hasta la muerte. El médico está obligado, en cualquiera de sus actuaciones, a salvaguardar la dignidad e integridad de las personas bajo sus cuidados”. Sin desvincularse de este principio deontológico contra la interrupción voluntaria del embarazo (I.V.E), es preciso reconocer la existencia de graves situaciones que se presentan y que demandan ponderar valores en conflicto entre la mujer y el concebido.
2. El anteproyecto de Ley orgánica para la protección de la vida del concebido y de los derechos de la mujer embarazada considera legal la I.V.E en dos supuestos: a) Cuando exista un grave peligro para la vida o salud física y psíquica de la mujer. b) Cuando el embarazo es consecuencia de una violación previamente denunciada. 
3. Se elimina del anteproyecto de Ley los plazos y el supuesto de enfermedad o anomalía fetal incompatible con la vida incluido en la Ley vigente. Por tanto ninguna gestante con un feto con alteraciones graves puede interrumpir su embarazo aunque podría hacerlo, si se considera que la malformación o enfermedad grave del feto, certificada por el especialista correspondiente, supone un “grave peligro para su salud psíquica”, que debe ser certificado por dos psiquiatras sin relación con el centro que va a practicar la I.V.E.
4. El anteproyecto de Ley en la objeción de conciencia del médico reconoce “el derecho de los profesionales sanitarios... a abstenerse, por razones de conciencia, de participar o colaborar en la I.V.E...”. El “colaborar” puede interpretarse como poder objetar a cualquier tipo de información ante la petición de la gestante de su voluntad de abortar, con las consiguientes molestias, retrasos y dificultades especialmente en situaciones y lugares con una sola opción, la de su medico de cabecera. El art 55.3 del CDM manifiesta que: El médico debe proporcionar a la mujer gestante la información adecuada, fidedigna y completa sobre la evolución del embarazo y el desarrollo fetal. No es conforme a la ética médica negar, ocultar o manipular información para influir en la decisión de la madre sobre la continuidad de su embarazo.
5. La reciente entrada en vigor de la transposición de la Directiva 2011/24/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a la aplicación de los derechos de los pacientes en la Asistencia Sanitaria Transfronteriza permitirá que cualquier ciudadana española que desee interrumpir el embarazo en los plazos que establecen los respectivos países de la UE, salvo Irlanda y Malta, pueda hacerlo donde desee asumiendo los costes que eso conlleva, en el caso de no estar financiada dicha prestación por el SNS español.

CONCLUSIONES Y PROPUESTAS 1. Los poderes públicos son responsables de conciliar sensibilidades diferentes, dentro de los principios constitucionales y bajo la tutela de los Derechos Humanos, dando soluciones a través de leyes lo más consensuadas posibles, sobre todo en aspectos fundamentales que inciden directamente en el capítulo de los derechos y las libertades.
2. La mujer que por distintas circunstancias decide interrumpir voluntariamente su embarazo no ha de ser considerada ni definida de antemano como una enferma mental. La responsabilidad de certificar un “grave peligro para su salud psíquica”, salvo en el supuesto de existencia previa de patología psiquiátrica grave, realizado por dos médicos como condición para poder interrumpir el embarazo en los plazos previstos queda en manos del criterio de cada profesional. No es aceptable que una decisión tan importante quede en manos de terceros.
3. No obstante, el CGCOM es consciente de la inequidad que puede derivarse en materia de IVE por la trasposición de la directiva Europea de Asistencia Sanitaria Transfronteriza.
4. Es necesaria la despenalización de la I.V.E. en el supuesto de malformación grave o enfermedad incompatible con la vida del feto en equilibrio con lo dispuesto en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ratificado por España en 2008. 
5. Introducir en la Ley en cuanto a la menor de 16 y 17 años que solicita una I.V.E. que al menos uno de los representantes legales, padre o madre, personas con patria potestad o tutores debe ser informado de la decisión de la mujer. Se podrá obviar esta información cuando alegue fundadamente (certificado por los servicios sociales) que provocará un conflicto grave, manifestado en el peligro cierto de violencia intrafamiliar, amenazas, coacciones, malos tratos o se produzca una situación de desarraigo o desamparo.
6. Es necesario promocionar y favorecer activamente políticas específicas y de apoyo económico a la maternidad responsable y especialmente a las familias con hijos con minusvalías y necesidades de cuidados específicos. 
7. Es preciso contemplar la educación sexual y reproductiva decidida, especialmente entre los jóvenes, con especial atención a las relaciones sexuales de riesgo, la prevención del embarazo no deseado, el conocimiento de los métodos anticonceptivos el acceso gratuito a la píldora anticonceptiva de emergencia en los centros de salud y centros de orientación familiar. 
8. En el apartado de quién puede realizar la I.V.E. se dice que “La I.V.E. debe ser realizado por un médico o bajo su dirección.... Se debería añadir “por personal sanitario cualificado para ello”. 
9. La objeción de conciencia del médico sobre la I.V.E. se puede admitir en acciones directas y no debe incluir actuaciones indirectas. Por tanto se debería eliminar la expresión “colaborar”, dejando “abstenerse, por razones de conciencia, de participar en la interrupción voluntaria del embarazo...”. 
Madrid, 15 de febrero 2014

miércoles, 12 de febrero de 2014

"Los científicos no tienen que ser funcionarios ..."

Una muy interesante entrevista al científico español Oscar Marín, quien se va de España, en razón a que le ha fichado el prestigioso King’s College británico para dirigir, en Londres, el Centro de Neurobiología del Desarrollo. Destacamos algunas frases de la misma publicada en EL PAIS ¿Qué nivel tiene la neurociencia en España? Tiene una escuela espectacular, pero no una estructura a su altura, y no hemos sido capaces de convencer a los responsables políticos de dotar al país de esa estructura. No tenemos un centro como el CNIO [Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas] de neurociencias. Igualmente dice que "... aunque el dinero es muy, muy importante y cuanto más inviertas en I+D mejor, creo que el problema del sistema español de ciencia es que, con la excepción de algunos pocos centros, su estructura no responde a lo que es un sistema de investigación en el siglo XXI. Por ejemplo, los científicos no tienen por qué ser funcionarios, sino que hay que tener un ambiente más competitivo en el que se premie la excelencia, que haga distinciones entre los que trabajan más y mejor y los que lo hacen menos y de peor manera... El funcionariado se inventó para otras cosas y en ciencia necesitamos unas estructuras que den más plasticidad al sistema. La falta de fondos es terrible, pero es coyuntural: las estructuras obsoletas seguirán igual cuando salgamos de la crisis ..."; " ...ese dinamismo en España no existe. Y esto afecta a todo el sistema, a las universidades y al CSIC. Necesitamos una política científica que esté adaptada a la actualidad y que nos permita decidir de forma más coherente en qué nos gastamos el dinero ..."

lunes, 30 de diciembre de 2013

El comienzo de la vida humana y la polémica sobre la reforma de la ley de aborto

Por su interés reproducimos a continuación integramente la siguiente entrada del blog "Bioética, Sociedad y Cultura", en el que se reflexiona sobre el comienzo de la vida humana, y que viene a colación por la polémica surgida por el anteproyecto de ley de aborto.

La polémica ha vuelto. La pretendida reforma de la actual ley de aborto vuelve a suscitar encendidas discusiones que carecen en su mayoría de la necesaria reflexión y consecuente profundidad. En definitiva seguimos buscando respuesta a una cuestión nunca resuelta. Determinar el comienzo de la vida humana se ha convertido en un problema de difícil resolución. Una vez más, lo que debería ser una objetiva apreciación científica se ha convertido en una apasionada polémica no exenta de una excesiva ideologización de la que no logramos sustraernos, lo que impide una visión sosegada de una de las cuestiones fundamentales de la bioética. Por ese motivo volvemos a un ya publicado artículo en el que se revisará, en busca de la raíz del problema, las distintas visiones que al respecto priman en la actualidad.

UNA CUESTIÓN POLÉMICA: EL COMIENZO DE LA VIDA HUMANA

No cabe duda que una de las cuestiones fundamentales a la que debemos enfrentarnos ante los problemas bioéticos es la que suscita la figura del embrión y determinar cuándo comienza la vida humana. Ello conlleva de inmediato otras consecuentes: ¿Es el embrión humano una vida?, ¿una persona? Y las distintas etapas en el desarrollo biológico del embrión humano, ¿se pueden considerar como una vida humana en sí misma o en potencia? En definitiva nos preguntamos qué es vida humana y cuál es su relación con la vida personal, con la persona. Al mismo tiempo consideramos, desde el punto de vista axiológico, que la vida humana tiene valor según sea correspondiente con la persona humana (1). Estas consideraciones adquieren mayor relevancia si cabe ante las nuevas técnicas de reproducción. Como dice BARBOZA (2): “Hasta hace poco tiempo, era imposible separar el embrión del cuerpo de la mujer; no obstante, la técnica de fertilización in Vitro ha superado esa imposibilidad. La definición del inicio de la vida humana ha sido tormentosa aun tratándose de un ser concebido por medios naturales en el vientre de la madre. Se intensificarán las dificultades frente a hechos inéditos surgidos de la fertilización in vitro: a) la posibilidad de un intervalo entre el instante de la fecundación y el del embarazo, lo que puede darse por tiempo indefinido; b) la existencia de embriones sobrantes; c) la posibilidad de gestación por una mujer que no es la madre biológica, es decir, la donante del gameto femenino; d) la definición exacta de a partir de qué momento existe un embrión”. Lo planteado no es cuestión baladí, puesto que según la respuesta que demos a las preguntas planteadas así serán las respuestas a preguntas posteriores. Ciertamente la pregunta central requiere una respuesta científica, pero el propio concepto de vida es esquivo. Un mismo hecho biológico puede ser interpretado de distinta manera con base en las distintas concepciones morales que sustentemos. Se suele expresar con rotundidad en el campo científico que “la afirmación: «el embrión humano es un individuo de la especie humana», es la consecuencia lógica del estatuto biológico del embrión humano que la ciencia positiva pone de manifiesto de modo irrefutable acudiendo exclusivamente al dato objetivo científico y sin consideración filosófica o teológica ulterior” (3). De este modo “este estatuto biológico del embrión humano permite concluir que en tanto en cuanto el embrión humano es un individuo de la especie humana, es merecedor de los mismos derechos que poseen los seres humanos en etapas ulteriores de su desarrollo, pues no es la fase de desarrollo en que se encuentra un ser humano el hecho que le confiere derechos, sino el mero hecho de ser un individuo de la especie humana. Y de aquí puede consecuentemente deducirse el estatuto antropológico del embrión humano” (4). Esta categórica afirmación es sin embargo matizada en ciertos aspectos, aunque sea de procedimiento, Es muy frecuente observar que, una vez llevada a cabo esa observación de los primeros momentos, se afirma sin más dilación que «está científicamente comprobado que la vida humana comienza cuando se fusionan un espermatozoide y un óvulo», o “ningún científico dudaría en responder que el inicio de la vida humana tiene lugar en el momento de la fecundación, cuando surge una realidad nueva y distinta” (5) . Sin embargo, examinando con más detalle los conocimientos que el método científico nos puede proporcionar, podemos decir que esa afirmación es precipitada (6). La afirmación «esto es un ser humano» no es una ley científica, ni se puede comprobar científicamente. Y esto vale también para cualquier otra especie: es imposible diseñar un experimento que termine revelando directamente la especie de un ser cualquiera. Por tanto, la afirmación «está científicamente comprobado que la vida humana comienza ... etc.» no es cierta en su sentido literal. Y lo mismo sucede para las afirmaciones opuestas: la frase «esto no es un ser humano» no es una ley científica; y la afirmación «está científicamente comprobado que la vida humana es un momento más en el continuo que se remonta a los primeros vivientes», y otras parecidas, no son ciertas en sentido literal. En opinión de Pardo Caballos si deseamos saber cuándo comienza el hombre, nos deberemos mover a caballo entre conocimientos filosóficos, para saber qué es y cómo identificar la vida, y qué es un hombre, y evidencias científicas, para poder perfilar cómo es la materialidad del ser humano en sus comienzos y poder establecer así un punto inicial de la vida humana en el tiempo. Para delimitar lo que es un ser vivo no se puede partir de la biología. Ésta es la ciencia que estudia los seres vivos. Por tanto, antes de comenzarla debemos saber qué es un ser vivo, y la biología (inexistente en este momento de la pesquisa) no puede responder esa pregunta, pues su desarrollo supone ya una respuesta inicial. Saber qué es un viviente es, pues, patrimonio del sentido común o del conocimiento ordinario, y de la elaboración lógica de dicho conocimiento que llamamos filosofía (7).

La disonancia apuntada no se queda en meras cuestiones de método o de procedimiento, sino que, en opinión de Herrera Guevara, la percepción del concepto vida ha ido unida a la expansión del credo judeo-cristiano. “Los dogmáticos religiosos no diferencian entre embrión gamético (se genera cuando un espermatozoide fecunda un óvulo) y embrión somático (construcción artificial que puede obtenerse, como hemos visto, por transferencia nuclear). Las diferencias entre ambos no parecen importar a los radicales, si bien es evidente que el somático no es viable, nunca llegará a desarrollarse más allá de la fase de blastocisto. Posturas religiosas como la católica no sólo ven en cualquier tipo de embrión (o preembrión) vida biológica y humana, sino un individuo en potencia (…) La mayor parte de los opositores a la investigación con embriones y con células madre embrionarias se adhieren a la tan conocida expresión "estatuto moral del embrión" y se olvidan de dos aspectos fundamentales.
En primer lugar, no podemos hablar de los derechos y del estatuto moral de algo que no es todavía ni tan siquiera un ser vivo, un animal, estamos tratando con un mero agregado de células que, como hemos visto con anterioridad, tampoco pueden ser consideradas "un individuo en potencia".
En segundo lugar, se abusa intencionada e ideológicamente del término "embrión" a fin de no establecer diferenciación entre un embrión viable (llegará a desarrollarse para poder ser implantado en un útero), un preembrión (embrión que no ha pasado de las dos semanas), un embrión no viable (nunca llegará a desarrollarse más allá de la fase de blastocisto [día +5 posfecundación]), un embrión gamético y un embrión somático ”(8). Según entiende la autora apuntada, vivir en una sociedad democrática y en un estado de derecho secular va unido a valores políticos y éticos que no podemos suspender, o colocar entre paréntesis, cuando de su aplicación se derivan normas o leyes que chocan con nuestras creencias personales (creencias religiosas u otro tipo de cosmovisión). El sello más propio de una sociedad democrática es su pluralismo de formas de vida y de creencias religiosas. En el momento presente miraríamos con sospecha a quien defendiese una única forma de vida como válida e intentase imponerla a todos los demás. El estado de derecho secular se caracteriza por su neutralidad frente a esas formas de vida y creencias; eso sí, esto no quiere decir que todo esté permitido, el propio límite lo tenemos en el estado de derecho. Vivir en un estado de derecho significa, igualmente, la prioridad de los derechos subjetivos modernos frente a cualquier forma de vida o creencia religiosa. Tales derechos se concretaron en los derechos humanos de primera, segunda y tercera generación. Los ciudadanos en su percepción social del actual desarrollo biotecnológico no deberían olvidar que estos principios son la base del modelo democrático occidental. Una bioética debe dar una respuesta acorde a esta situación, una respuesta civil y laica. Sólo le cabe reflexionar desde una ética de mínimos. Una ética transcultural de mínimos se construye sobre valores universalizables tales como la paz, la justicia o la libertad (9).

Por otra parte, la distinción de los estadios o etapas de desarrollo del nasciturus que delimitan las ciencias biológicas, parece cobrar importancia para muchos científicos, ya que estas etapas biológicas diferenciadas permitirían una categorización normativa distinta en el nasciturus según el estado en que se halla, y por ende una protección legal dispar. Varias son las teorías que intentan determinar el momento a partir del cual el producto de la concepción puede empezar a ser considerado como «persona» para derivar a partir de allí consecuencias legales. A este respecto podemos avanzar que algunos científicos sostienen que el comienzo de la «persona humana» sucede a partir del decimocuarto día posterior a la concepción. Esto fue propuesto por primera vez en el año 1979 por el Ethics Advisory Board (DHEW) en los EE.UU. fundamentando su posición en el hecho que en el decimocuarto día finaliza la implantación del embrión. Años después, en 1984, la comisión australiana Waller llegó a las mismas conclusiones, ya que posteriormente a dicho estadio se forma la línea primitiva y comienza la diferenciación del embrión de manera más evidente. En ese mismo año, el conocido Informe de la Comisión Warnock (tomando el nombre de la presidenta de la misma y Catedrática de Filosofía la Baronesa Mary Warnock), llega a la misma conclusión y utiliza el término «preembrión» para referirse al nuevo ser durante ese período inicial. Desde un punto de vista genético, el día 14º separa la evolución del nuevo ser en dos momentos claramente diferenciables (10).
En este sentido KNOEPFFLER señala: “Esta posición puede adaptarse al conocimiento de nuestros tiempos, de manera que pueda sostenerse la tesis de que la existencia de un ser humano individual se da primero cuando comienza el desarrollo neuronal; de este modo antes, en el momento de la formación de la línea primitiva según la disposición de la placa neural, podemos hablar de la existencia de alguna función neuronal y con ello de una forma previa de cerebro. De la misma manera que actualmente, al final de la vida, puede confirmarse la muerte de una persona a partir de la comprobación de la muerte cerebral, al menos en la opinión de la mayoría de los médicos, juristas y legisladores, también podría establecerse una analogía que partiera de esto último, esto es, que también el comienzo de la vida humana, contemplando la existencia en tanto que vida individual, se da por primera vez cuando se ha formado la línea primitiva y se tiene constancia del comienzo de la actividad neuronal” (11). Esta diferenciación es fundamental, puesto que separa dos momentos biológicos que determinan dos estatutos legales distintos y a la postre éticos (12).

En definitiva y como dice STITH “el fracaso de nuestros debates públicos sobre el aborto y la investigación destructora de embriones se debe, en gran parte, no a distintas valoraciones de la vida humana individual sino a distintas concepciones e intuiciones acerca del proceso de gestación. Un grupo lo trata como un proceso de construcción y el otro como un proceso de desarrollo” (13). Estos dos incompatibles modelos de reproducción explican las distintas posturas que por lo general se encuentran en los debates sobre la vida. Sin embargo casi todos los argumentos, o por lo menos la gran mayoría defienden su fidelidad a un mismo principio, el de la dignidad humana. “Cada bando se fundamenta en un distinto modelo de gestación, hasta el punto de que no se le ocurre que el otro bando no comparta su visión fundamental. Y una vez aceptado, cada modelo genera su posición en pro o en contra con una lógica casi absoluta e inevitable” (14).

Un reciente ejemplo nos enseña esta polémica – en mi opinión estéril – en la cuál se trata de extraer consecuencias ideológicas de todo tipo basándose en presumibles evidencias científicas, aunque en el fondo no existan mayor diferencia. Con ocasión del actual proyecto de nueva regulación del aborto en España surgieron en principio voces discrepantes con el mismo por una parte de la comunidad científica que se formalizó a través del denominado “Manifiesto de Madrid”. El mismo abarca varios aspectos, pero en concreto sobre nuestro tema de interés dice: “Reclamamos una correcta interpretación de los datos de la ciencia en relación con la vida humana en todas sus etapas y a este respecto deseamos se tengan en consideración los siguientes hechos: a) Existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación. Los conocimientos más actuales así lo demuestran: la Genética señala que la fecundación es el momento en que se constituye la identidad genética singular; la Biología Celular explica que los seres pluricelulares se constituyen a partir de una única célula inicial, el cigoto, en cuyo núcleo se encuentra la información genética que se conserva en todas las células y es la que determina la diferenciación celular; la Embriología describe el desarrollo y revela cómo se desenvuelve sin solución de continuidad. b) El cigoto es la primera realidad corporal del ser humano. Tras la fusión de los núcleos gaméticos materno y paterno, el núcleo resultante es el centro coordinador del desarrollo, que reside en las moléculas de ADN, resultado de la adición de los genes paternos y maternos en una combinación nueva y singular. c) El embrión (desde la fecundación hasta la octava semana) y el feto (a partir de la octava semana) son las primeras fases del desarrollo de un nuevo ser humano y en el claustro materno no forman parte de la sustantividad ni de ningún órgano de la madre, aunque dependa de ésta para su propio desarrollo. d) La naturaleza biológica del embrión y del feto humano es independiente del modo en que se haya originado, bien sea proveniente de una reproducción natural o producto de reproducción asistida (15)".
No tardó mucho tiempo en que se contestase al mismo por parte de otro sector de la comunidad científica: “Los datos científicos disponibles sobre las etapas del desarrollo embrionario son hechos objetivables, cuya interpretación y difusión han de estar exentas de influencias ideológicas o creencias religiosas. Por ello, denunciamos el reiterado uso del término “científico” al referirse a opiniones sobre las que ni la Genética, ni la Biología Celular ni la Embriología tienen argumentos decisorios. El momento en que puede considerarse humano un ser no puede establecerse mediante criterios científicos; el conocimiento científico puede clarificar características funcionales determinadas, pero no puede afirmar o negar si esas características confieren al embrión la condición de ser humano, tal y como se aplica a los individuos desarrollados de la especie humana. Esto entra en el ámbito de las creencias personales, ideológicas o religiosas. Los científicos, como el resto de los ciudadanos, tenemos la libertad de adoptar en función de nuestras ideas y creencias, posturas personales frente a cualquier iniciativa legislativa, que habrá de ser finalmente aprobada por el Parlamento de la Nación, pero consideramos importante evitar que se confunda a la sociedad, contaminando problemas de carácter social, y por lo tanto de convivencia, con argumentos a los que la Ciencia no otorga legitimidad (16).” Las interpretaciones a ambos textos han desatado una triste polémica, a través de interpretaciones realizadas normalmente por personas alejadas del campo científico y movidas por sus intereses ideológicos y partidarios, pero, ¿realmente dicen cosas tan distintas ambos textos sobre el inicio de la vida? Entendemos que no, que la polémica se aloja en otros campos distintos al científico.

El neuropatólogo O. BRÜSTLE, pionero de la investigación con células madre en Alemania es taxativo: “Entiendo que se quiera regular estrictamente esta tecnología, a efectos de evitar abusos. También es legítimo solicitar explicaciones a los científicos: muchos de los temores provienen de la falta de conocimientos sobre esa compleja área. La consecuencia son posiciones extremas por miedo a que se pierda el control. Pero no tengo comprensión para con quienes discuten sin saber de qué hablan. Quien quiera discutir debe informarse y comprender de qué se trata”(17). Ello determina que la opinión científica – que aparentemente debería ser objetiva y meramente descriptiva – está igualmente mediatizada por las consecuencias que se puedan extraer. El profesor GRACIA, comentando las posturas a favor y en contra de los científicos, en este caso en el debate sobre el aborto, señala: “Yo creo que a veces los científicos se pasan. Cuando se dice que la ciencia demuestra que desde el primer momento un embrión es un ser humano, yo creo que eso no es verdad y la ciencia no puede decir nada ni a favor ni en contra. La ciencia sabe lo que sabe, utiliza las técnicas que tiene y nada más. Y la cuestión no es una cuestión científica, es ética. Lo que me parece absolutamente incorrecto es que unos señores se atribuyan unas prerrogativas que no tienen y que digan "nosotros como científicos". Eso es incorrecto y no se puede decir y esos señores están utilizando la ciencia de un modo que no es correcto. Están manipulando a la gente” (18).

Las precedentes palabras de Gracia ponen en entredicho muchas cuestiones. Ciertamente la discusión sobre el surgimiento de la vida corresponde a los científicos. Pero no cabe duda que hasta la opinión de estos va a tener connotaciones determinadas en consonancia con su ideología, entendida esta en el sentido más amplio de la expresión y no al restrictivo de la política. En consecuencia, qué opinión puede referir un filósofo o un jurista respecto a las consecuencias de un hecho, el surgimiento de la vida, que debería ser objetivo. Hablar de ser humano quizá sea excesivo para algunos por el término “humano”, - entendiendo este como un concepto de carácter filosófico – pero sí podemos afirmar que estamos ante un “ser”, que es “vivo”, y de la “especie humana”. A partir de aquí surge la interpretación, donde hay vía libre para todas las disciplinas. La discusión, si esto se acepta, ya no es científica, puesto que lo que se pone en entredicho no es el ser vivo de la especie humana, sino su “humanidad”.

Consecuentemente la discusión sobre el surgimiento de la vida se torna fácil: la fecundación ó la gestación (esto es la anidación del óvulo fecundado en el endometrio), – una diferencia entre ellas de 14 días – y derivamos “todo lo demás” a disquisiciones filosóficas y sus consecuencias biojurídicas.

(1) Parra Tapia, I.., “Consideraciones biojurídicas sobre la vida en el embrión humano”, Revista de Filosofía Práctica DIKAIOSYNE, nº 16, Año IX, Junio 2006, Universidad de Los Andes, Mérida-Venezuela., pág.38. (2) Barboza, H. “El estatuto ético del embrión humano”, Monografías Humanitas, núm. 4, pág. 100. (3) López Barahona, M. “El respeto al embrión humano y la Ley 14/2006 vigente en España de reproducción asistida”, Cuadernos de Bioética XVIII, 2007/3º, pág. 349. (4) Ibidem, pág. 350. (5) Rodríguez Yunta, E. “Ética de la investigación con embriones humanos”, en Lolas, F./Quezada, A./Rodríguez, E. (eds) “Investigación en salud. Dimensión ética”, CIEB, Universidad de Chile, 1ª ed., marzo 2006., pág 177. (6) Pardo Caballos, A., “La determinación del comienzo de la vida humana: cuestiones de método”, Cuadernos de Bioética XVIII, 2007/3º, pág. 337 (7) Ibidem, pág. 339. (8) Herrera Guevara, A., “Nueva retórica del concepto vida”, Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad - CTS, enero, año 2008/vol. 4, número 010 REDES. Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior Buenos Aires, Argentina pp. 236-237. (9) Ibidem, pág. 238. (10) Martinez, M.P., “Análisis Sobre El Comienzo De La Vida Humana”, Cuadernos de Bioética. 2003/2ª, 3ª, Págs. 279-281 (11) Knoepffler, N. , “Hacia un concepto normativo de embrión” Monografías Humanitas, núm. 4, pág.. 85. (12) Numerosas instancias morales se han pronunciado sobre el reconocimiento de la dignidad humana del embrión desde el momento de la fecundación, exigiendo el respeto sobre su patrimonio cromosómico y genético, como las citadas Declaración de la Iglesia Evangélica de Alemania sobre las Cuestiones de Bioética, la Instrucción Donum vitae o la Carta encíclica “Evangelium vitae”. El Parlamento Europeo en su Resolución sobre la fecundación artificial de 1989, se declara “consciente de la necesidad de proteger la vida humana desde el momento de la fecundación”; la Ley alemana rechazó el término “preembrión” y el Proyecto de Ley de Fecundación Asistida aprobado por la Cámara de Diputados italiana el 26 de mayo de 1999 establece que el embrión creado in vitro tiene “personalidad” desde el momento de la fecundación. En Iberoamérica, por ejemplo, las Constituciones de Chile (artículo 19.1), Ecuador (artículo 25.3), Perú (artículo 2.1) y Venezuela (artículos 58 y 74) aseguran el derecho a la vida a todas las personas, entendiéndose esta protección también aplicable a la vida que está por nacer y desde el momento de su concepción. Además, la Convención Americana de Derechos Humanos de Costa Rica de 1969, que, como tal, tiene carácter de Tratado Internacional y que ha sido introducida en el ordenamiento jurídico de los países iberoamericanos firmantes, establece que toda persona tiene derecho a que se respete su vida y, en general, a partir del momento de la concepción. (13) Stith, R. “Construcción vs. Desarrollo: la raiz de nuestros malentendidos sobre el principio de la vida”, Cuadernos de Bioética, XIX, 2008/3º, pág. 511. (14) Ibidem, pág. 512. (15) Manifiesto de Madrid, Jouvé, N. et al., en http://www.hazteoir.org/node/18344 (16) Manifiesto Científico en contra de la utilización ideológica de los hechos científicos, Avila, J. et al. en www.nodo50.org/criterio_cientifico/ (17) Entrevista publicada en la Revista Deutschland, 1, 2008, pág. 59. (18) Entrevista publicada en el Diario El Progreso, de Lugo, edición digital de 18/04/2009.

Este artículo proviene de bioetica & debat Fecha 30/11/2009 http://www.bioetica-debat.org
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miércoles, 13 de noviembre de 2013

SOBRE LA EUTANASIA A MENORES DE EDAD

Publicamos la entrada del blog "Bioética, Sociedad y Cultura" en el que se hace eco de las repercusiones que ha habido en ciertos sectores doctrinales sobre la noticia aparecida en los medios respecto a la próxima aprobación por el Parlamento belga de la eutanasia a menores de edad. Los enlaces a los distintos artículos se encuentran en la página de referencia: Sabemos que el debate sobre la eutanasia será siempre inacabado. A colación de la posible aprobación por el Parlamento de Bélgica de la eutanasia a menores - y hacemos hincapié en que desconocemos razones, causas y requisitos en que finalmente se formalice ésta, si es que lo hace - se han publicado una serie de artículos al respecto por parte de profesionales de autoridad contrastada. Fernando Soler Grande, miembro la Asociación Federal Derecho a Morir Dignamente (AFDMD), hace mención a tres artículos publicados en el órgano de expresión de la Organización médica Colegial (OMC), medicosypacientes.com. El primero se corresponde con el del conocido Dr. Gómez Sancho, presidente de la Comisión Deontológica de la citada OMC, ""La pendiente resbaladiza y la eutanasia infantil"; el presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), doctor Álvaro Gándara, firma el segundo, y el tercero se corresponde con la postura del Comité de Bioética de la Sociedad Española de Pediatría (SEP) al respecto.

martes, 6 de agosto de 2013

GASTO MÉDICO INNECESARIO EN CANARIAS

En Canarias cada año se destinan 3 millones de euros a terapias contra el dolor de espalda que bien no han demostrado científicamente su eficacia o que directamente son ineficaces. De extrapolarse estas cifras a todo el territorio español, tendríamos el siguiente panorama: 75 millones de euros se gastan año tras año en tratamientos para combatir el dolor cervical, lumbar o de hombro y sus resultados serán como mínimo no efectivos. Son los datos de un estudio realizado por la Fundación Kovacs, la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud, la Fundación Canaria de Investigación y Salud y el Instituto de Salud Carlos III para revisar todo lo que hace el Sistema Nacional de Salud (SNS) de forma sistemática y comprobar si hay prácticas ineficientes.

Este estudio, sobre terapias contra el dolor aplicadas en Canarias y cuyo coste asciende a los 70.000 euros, ha sido publicado en la revista científica 'BioMed Central Musculoskeletal Disorders'.

martes, 4 de junio de 2013

FUTURA EPIDEMIA DE INFERTILIDAD

Más de 150 especialistas mundiales reunidos en Alicante advierten de las consecuencias en la infertilidad por el retraso en la maternidad y los malos hábitos de vida (lasprovincias.es)

Más de 150 especialistas mundiales reunidos en Alicante advierten de las consecuencias en la infertilidad por el retraso en la maternidad y los malos hábitos de vida
Expertos internacionales reunidos ayer en Alicante alertaron sobre la posibilidad de que en los próximos años se registre una epidemia de esterilidad entre las mujeres.

Los especialistas, 150 profesionales reunidos en unas jornadas organizadas en el Instituto Bernabeu, están debatiendo durante dos días temas cruciales en la reproducción asistida con especial hincapié en la pobre respuesta ovárica y los fallos de implantación del embrión en el vientre materno.

Y es que, en la actualidad, el 20% de las parejas presenta algún problema de capacidad reproductiva y una de cada tres mujeres tiene una mala calidad ovárica que dificulta la concepción. Como consecuencia, se está produciendo un crecimiento muy importante en la donación de óvulos. De hecho, se ha multiplicado por cinco en los últimos diez años debido al agotamiento de la fertilidad de las mujeres que quieren tener un hijo.

Por contra, los expertos abogaron por superar las donaciones para centrar las investigaciones en tratamientos que puedan recuperar la capacidad fértil de las mujeres ya que este recurso (ovodonación) tiene que ser una de las últimas opciones.

En la primera jornada se puso de manifiesto que actualmente se está en la denominada Segunda Revolución de la Mujer tras la normalización del uso de la píldora (considerada como la primera) y que consiste en la congelación de óvulos -la vitrificación- en edades tempranas como método más fiable de una maternidad futura.

Gillian Lockwood, especialista en nuevos conceptos y tendencias en la planificación familiar actual, explicó que la normalización de la técnica de congelación de óvulos provoca que «el reloj biológico de la mujer se detenga». Lockwood, asesora del Gobierno de David Cameron en temas de Bioética, aseguró que el momento óptimo para congelar óvulos es antes de los 25 años. Ahora bien, advirtió de que «es mejor un óvulo congelado de una mujer de 36 años que uno fresco de una de 42». Por ello, la asesora del Gobierno inglés alertó que el retraso de la maternidad a los 40 años como un fenómeno de la sociedad actual es «una tragedia de la que nadie quiere hablar, pero que es muy real y que muchas mujeres que quieren ser madres nunca lo logran porque a esas edades la respuesta ovárica es muy baja».

Precisamente, para estos casos de respuesta ovárica baja, los expertos expusieron nuevas estrategias para prolongar la vida fértil y aumentar la posibilidad de embarazo a través de protocolos pioneros de estimulación ovárica a la carta y así recuperar la capacidad de tener descendencia con óvulos propios, además de una manera fiable. De este modo, se evita recurrir a la ovodonación como último recurso. Actualmente, el 40% de las mujeres de 40 años aborta y el 75% de las mayores de 45 años tampoco es capaz de finalizar su embarazo.

En esta jornada también intervinieron Thomas Mathews, de la clínica Bourn Hall, en Cambridge, donde nació el primer bebé probeta y quien realizó una repaso histórico sobre la reproducción asistida hasta la actualidad; Norbert Gleicher, del Center for Human Reproduction, de Nueva York, que explicó las técnicas y las últimas publicaciones aparecidas sobre el uso de andrógenos para combatir la baja respuesta ovárica, y André G. Uitterlinden, del Erasmus Medical Center, de Rotterdam, que presentó la relación entre la genética y el envejecimiento ovárico. La llamada hoja de ruta fértil podrá predecir a corto plazo, tras un análisis genético de la mujer, cuál va a ser el mejor momento para concebir un hijo.